Las
diferentes facetas de la misión de los Padres somascos (menores sin familia, colegios,
parroquias...) pueden ser consideradas, todas ellas, otras tantas maneras de
hacer Pastoral juvenil. Aunque hay también algunas comunidades y obras que se
dedican de manera específica a la animación juvenil y vocacional. Para
nosotros, los Somascos, la
pastoral juvenil comporta un camino de fe que recorremos comunitariamente con
los jóvenes, teniendo como referente el modo en que San Jerónimo Emiliani ha
vivido el Evangelio.
En
esta expresión se condensa nuestra forma de animar, salvando siempre las
diferencias debidas al medio y a la realidad de cada sitio. Desde el primer
momento se parte de la vida cotidiana: de la experiencia de los propios jóvenes,
sea la que sea, tratando de acercarnos a ellos, y de la experiencia que nosotros
tenemos del Evangelio hecho vida en su aspecto nuclear, o sea, el mandamiento
del amor mutuo.
El
carisma de Jerónimo fundamenta, da sentido y marca el estilo de nuestra
pastoral juvenil; y al mismo tiempo se convierte en un objetivo hacia el cual
los jóvenes han de caminar para que su vida cobre su sentido pleno. De ahí que
su testamento se convierta en propuesta de vida para todos:
«Seguid
el camino de Cristo Crucificado,
renunciad al mundo,
amaos los unos a los otros,
servid a los pobres».
Abrimos
las puertas de nuestra casa a los jóvenes y los invitamos a compartir aquellos
valores de nuestra vida que pueden ser vividos por ellos y por nosotros,
especialmente la vida fraterna en común. Es muy importante que cuanto les
proponemos lo hagamos conjuntamente, implicándolos en nuestra misión.
La
centralidad del Evangelio vivido, inspirador de toda una vida; la Eucaristía,
celebrada y vivida desde el amor mutuo y el servicio a los pobres; la comunión
de vida, experiencias y bienes; la formación global de la persona como 'hombre
nuevo'; la vida fraterna en común y el diálogo personal; la vocación a
anunciar el Evangelio a todos: aquí están sintetizados los puntos que nosotros
consideramos fundamentales para emprender el camino cristiano que proponemos con
nuestra pastoral juvenil.