Lo más característico de la misión de San Antonio de Barada son los palmerales que la rodean. Y ya se están plantando nuevas palmeras, preparadas en el vivero de la misión. Aquí se ve ya el desarrollo en varias estructuras escolares, a pesar de que no se ha terminado de construir la Biblioteca y que algunas aulas todavía no tienen techo. Cuenta también con un centro de salud y una panadería (la única que hay en las cuatro misiones de ESMABAMA; comenzó a funcionar hace dos años y tiene ya fama de ser la mejor en toda la zona). El panadero explica que “sólo trabajan desde las 18:00 hasta 21:30, cuando funcionan los grupos electrógenos”.


La escuela
Su titular es la Archidiócesis de Beira. Está oficialmente reconocida por el Gobierno, y puede impartir todos los niveles de la enseñanza primaria y secundaria y otorgar los correspondientes certificados de estudio. El Gobierno asume el pago de los docentes y la Archidiócesis propone la Dirección de la misma (en este caso concreto, está confiada a los Padres Somascos).
Además, el próximo curso queremos abrir la nueva Escuela Familiar Rural, con capacidad para 90 alumnos: iniciaremos con un primer grupo de 30. El objetivo es impartir, en tres años, una formación agropecuaria especializada.


Los hogares
Hay dos residencias, una masculina con 600 internos y otra femenina, con poco más de cien. Al lado de las niñas viven dos hermanas religiosas, Clara y Ana Maria. Los internos, además de colaborar en los trabajos propios del internado organizan muchas actividades: deporte, teatro, catequesis, oraciones, danzas..., pues van a casa sólo en las vacaciones y no todos, porque algunos se quedan por falta de familia o para poder ganar lo que necesitan para pagar su mantenimiento. El ambiente es muy jovial y es admirable como tratan de arreglarse sin cocinas, sin comedores, sin lavanderías y casi sin baños...


El Centro de salud
Por lo que respecta al centro de salud, existe el mismo tipo de colaboración con el gobierno que para las Escuelas. La Misión genera y cuida del mantenimiento del Centro y la Dirección Provincial de Salud se responsabiliza de la colocación y retribución de enfermeros y auxiliares y del envío de medicamentos. La Asociación ESMABAMA colabora con la contratación de parte del personal y contribuye al abastecimiento de medicamentos, material sanitario y comida para los enfermos. Los Centros de Salud atienden a la población próxima a la Misión y a los alumnos externos e internos.
El Centro de Salud de Barada realiza consultas externas, consultas prenatales, vacunaciones e internamientos. Está dotado de 2 enfermerías (hombres y mujeres) con un total de 8 camas. Actualmente está asistido por 2 técnicos y 1 auxiliar. Este Centro necesita con urgencia la maternidad y el laboratorio clínico.

La actividad agro-pecuaria
La promoción de las actividades agro-pecuarias en la Misión (producción agrícola y cría de animales), además de garantizar la alimentación de los alumnos internos y sentar las bases para la autofinanciación de las escuelas y centros de salud, está orientado a la creación de un medio de vida, a través del propio trabajo, para la población local: tiene que superarse la mentalidad existente de que todo debe ser gratuito o financiado con fondos del exterior. En este sentido, se está tratando de encontrar caminos concretos para la comercialización de los productos, especialmente de los cocos producidos en Barada. Sólo que el desarrollo de este sector está muchas veces condicionado por la copiosidad o falta absoluta de lluvias y humedad. La Misión dispone de tractores, motobombas y otros útiles agrícolas, pero necesita otra maquinaria para mejorar el sistema de cultivo. El sector pecuario parece dar mejores resultados, aunque está menos potenciado y poco preparado: uno de los objetivos inmediatos es organizar la cría de ganado bovino, porcino, aves de corral y de animales domésticos para el consumo interno y la venta.

Conclusión
Actualmente la Misión presenta un fuerte déficit. Las construcciones están financiadas por entidades extranjeras, como Caritas, Manos Unidas y otras. La aportación de los alumnos para la escuela o el internado, dada la situación familiar, es, en general, mínima e incluso a veces precisan ellos de alguna ayuda para poder continuar sus estudios. La explotación agropecuaria, que debería ser la base para la viabilidad económica de la Misión, tampoco es rentable en la actualidad.
Para llegar a la autosuficiencia de la Misión se depende todavía de la ayuda exterior. Esta ayuda debería ir encaminada, además de a la asistencia inmediata a los muchachos necesitados, a completar el programa de las construcciones y formar los futuros cuadros dirigentes.
Son varias las personas que han dado señales de capacidad y honestidad y que ya ocupan lugares de responsabilidad, pero es necesario continuar su formación y realizar un buen acompañamiento, para verificar en concreto sus aptitudes. Una cosa muy positiva es que un buen número de ex-alumnos de las Escuelas de ESMABAMA son ahora profesores u ocupan cargos de responsabilidad: así los “formados” se convierten a su vez “formadores”. B

 


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niños y jóvenes

en Mozambique

crecen solos y vulnerables

La mitad de los mozambiqueños tiene menos de 18 años de edad y se prevé que, en los próximos 40 años, el porcentaje va a aumentar hasta un70%. Salta a la vista las numerosas y alegres “crianças” que invaden las calles de la ciudad o los alrededores de las cabañas. La media de hijos de una familia es de cinco o seis.
Los niños pequeños van a la escuela y ayudan en las labores de la casa y el cuidado de los animales. Hay muchos niños (se calcula que alrededor de 500.000) que han perdido a sus padres por causa del SIDA u otras enfermedades, y que viven dependiendo de sus abuelos, de otros familiares o de sus hermanos mayores. En muchos casos, se encuentran en un abandono real y en peligro de abusos.
La mayoría de los jóvenes, sobre todo en los últimos 20 años, crecieron en un vacío moral, fruto de una sociedad marxista-leninista, y son fácilmente seducibles por los clichés de la publicidad consumista.
Los jóvenes han asistido a la escuela, pero carecen de una preparación para el trabajo; y cuando abandonan el campo (el 70 % de la población es rural), atraídos por las luces de la ciudad, se suman a una ingente masa de desempleados que son carne de cañón para las bandas criminales. El sistema escolar no ofrece una preparación técnica y profesional, que sería lo más necesario para un país que necesita fomentar el autoempleo y los servicios útiles a la sociedad: técnicos agrícolas y ganaderos, albañiles, mecánicos, carpinteros, electricistas, fontaneros...
La gran ocasión de la Iglesia consiste en que el Ministerio de Educación deja este campo educativo de la formación técnico-profesional, de las Escuelas de artes y oficios, y de las escuelas rurales, abierto a la iniciativa de las entidades privadas.
Los Padres Somascos pretendemos aportar nuestra colaboración con la implantación, en un primer momento, de una escuela familiar rural en Barada. En esta escuela, con un programa didáctico de tres años de duración, se formarían noventa jóvenes, dando esperanzas de un futuro mejor a los más necesitados.