Formación Píldoras Vida joven S. Jerónimo Download Somascos

Doble Clic
La Brújula
Nosotros dos 
Per Sempre
Psicologia

Frase della settimana 
Liturgia del giorno  
Vangelo della domenica
Pausa Caffè
El Evangelio explicado a lo niños
Noticias 
Testimonianze 
Incontri 
Giovani Story

Spazio ragazzi
S. Jerónimo 
Fuentes 
Testimonios

Espiritualidad
Fragmentos
Sussidi 
Foto - Wallpaper 

 

Area Animadores
Comunidades
Herencia de Jerónimo
Agenda Somasca
JMJ 2005: mensaje a los jóvenes.
A Lucerna per prepararci all'evento
De los superiores de los Somascos, Somascas y Ursulinas
Catechesi di mons. Paglia il 19 agosto
Schema della catechesi di mons. Coccia del 18 agosto
I discorsi di Benedetto XVI alla GMG di Köln
La experiencia  de los participantes
Fotogallery 01
Fotogallery 02
Fotogallery 03
Fotogallery "Steve"
Marienfeld dall'alto e dove eravamo situati noi
Wallpaper dei Giovani Somaschi a Marienfeld
Inno della GMG di Colonia: testo e accordi
Sussidio somasco di preparazione
Vai alla sezione completa dedicata alle GMG

Queste pagine verranno continuamente aggiornate con i contributi che arriveranno da chi ha partecipato all'evento

XX Weltjungendtag - Köln 2005

 

La XX Jornada Mundial de la Juventud ha marcado el traspaso de las consignas entre Juan Pablo II y Benedicto XVI. Existía mucha curiosidad en ser testigos de este traspaso, más allá  de las diferencias entre las dos personas. La JMJ es de por si un momento  de Dios, especial, que llega a los más hondo del alma de quien participa en ella. La multitud multicolor e internacional, las catequesis, los inconvenientes, el poco sueño, el gentío, el tener que compartir tiempos y espacios, el encuentro con el sucesor de Pedro constituyen una mezcla explosiva del Espíritu que ha "obligado", a  quien también este año ha participado, a ponerse delante de Dios.

Nosotros también, Jóvenes Somascos, estábamos allí. 101 jóvenes, para ser exactos: un pequeño grupo compuesto por jóvenes de Puglia, Cerdeña, Liguria, Piamonte, Lombardía y de España.

Uno de los objetivos de la participación a la XX JMJ como Jóvenes Somascos era explícitamente el de descubrir el sentido de la pertenencia a la familia de Jerónimo en la forma más eclesial posible: sentir las propias raíces, pero dentro del gran jardín de la Iglesia.

Semejante proyecto podía presentarse al comienzo más bien como un piadoso deseo. En efecto las 101 personas que se dieron cita en Magenta el 14 de agosto de 2005 para salir juntos hacia Colonia aparentaban ser tan diferentes y congeniaban tan bien entre los componentes de cada grupo según el lugar de procedencia, que parecía muy difícil poder lograr el "objetivo".  Y sin embargo Dios silenciosamente ha obrado en el corazón de cada uno, día tras día, superando los graves inconvenientes de la desorganización del mismo acontecimiento por parte alemana, superando las diferencias y las incomprensiones entre los miembros del grupo así como las desilusiones y las expectativas de algunos. La Vigilia y la Misa con Benedicto XVI completó el trabajo en las almas.

Hasta Somasca, lugar elegido para terminar el peregrinaje, y que se ha transformado en la cumbre de la experiencia espiritual.  La acogida en la Casa Madre, aunque sólo fuera por la ducha caliente y un buen desayuno, lograron que cada cual se sintiera como en casa. A continuación la Misa presidida por el P. Franco Moscone, Vicario General, puso el toque definitivo. Varios participantes relataron luego que exactamente en esa Misa, especialmente en el momento de la Paz, se descubrieron hermanos, de la misma familia de Jerónimo. De esta manera las impresiones y experiencias compartidas en la Iglesia de la Beata Cittadini han sido una manifestación de la vida y de la luz de Dios, que silenciosamente habían penetrado en las personas durante aquellos días. Al final un deseo por todos compartido: volver a encontrarse los Jóvenes Somascos sin tener que esperar hasta Sidney 2008.

Todo esto con el agradecimiento a  Juan Pablo II. Algunos habían rezado delante de su tumba, para confiarle el acontecimiento y la experiencia de los Jóvenes Somascos. La Bendición que él nos había asegurado en su carta antes de morir, ha vuelto /h/a ser impartida desde la "ventana del Cielo", y nosotros hemos sentido los efectos...  En el Cielo, gracias Juan Pablo; en la tierra, gracias Benedicto XVI por el maravilloso milagro de esta XX JMJ.