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1.- A él, prisionero, - la Madre divina lo libra y guía - levándolo en calma entre enemigos - hasta tierra amiga y salva su alma. 2.- Y el fuerte soldado - de glorias pasadas se convierte a Cristo - y deja las armas por un amor - que nunca se acaba y salva las almas. |
3.- El dócil al don - de la vida nueva deja sus bienes - y sigue al Maestro, acoge a los pobres - para testimoniar con Cristo el encuentro. 4.- A Ti , Padre nuestro - llenos de alegría, aquí en la tierra - te invocan tus hijos. y hoy te pedimos - Padre, con María mantennos unidos. |
